El Balneario de Chulilla, o Los Baños, está en el cerro de Fuencaliente, a 60 kilómetros de la ciudad de Valencia, a menos de una hora en coche.
El hotel-balneario está situado junto al cauce del río Turia, dominando una espléndida panorámica de la población de Chulilla, una de las más pintorescas de la provincia de Valencia, situada en la ladera de la abrupta muela coronada por la muralla del castillo árabe.
La fama del manantial se remonta varios siglos; el gran botánico, escritor y viajero Antonio José Cavanilles glosa en 1792 las bondades de las aguas de Chulilla. En 1886 ya se construyó un pequeño hotel-balneario con una gran piscina.
Las instalaciones de este complejo han sido ampliadas y modernizadas recientemente, incorporando una clínica termal que está dirigida por médicos especialistas que saben obtener el máximo rendimiento terapéutico de unas aguas sulfatadas, cálcicas y magnésicas. Las aguas de Chulilla resultan aconsejables fundamentalmente para las afecciones reumáticas y respiratorias. Asimismo se llevan a cabo tratamientos antiestrés y de trastornos de la circulación periférica.
El Balneario de Chulilla dispone de piscina para baños hipertermales, bañeras de hidromasaje, cabinas de duchas circulares, salas de masaje y de relax, cabinas de parafangos, presoterapia y aerosoles, escuela para combatir el dolor de espalda, y tratamientos de esteticistas. Tambien se organizan excursiones, risoterapia, clases de baile, cine y demas actividades lúdicas. A pocos kilómetros de distancia se hallan los embalses de Loriguilla y del Buseo, y, en el Alto Turia, el de Benagéber. La cocina autóctona, complementada por los vinos de Chulilla, propicia que la estancia en este balneario resulte verdaderamente agradable, útil y relajante.
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